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viernes, 7 de diciembre de 2012

No queda ná'




El próximo miércoles... 12 de diciembre... a las 14 horas... finaliza el plazo de los concursos convocados por las tardes de Alicante... y que podéis ver... aquí... y aquí...





¿Cómo?... ¿qué dices???... ¿que aún no has enviado tus trabajos???... ¿y a qué esperas???? :D







domingo, 8 de abril de 2012

Mulberry Street






Dicen que arrodillarse es humillante.


Que es esta posición la del vencido,

del sumiso, del vil, del que renuncia

a la última esperanza de salvarse. 





Que estar arrodillado en una calle,

en un templo o salón, afrenta incluso

a aquel que lo contempla y no lo impide. 





Como afrenta una bomba que no estalla

a quien confiaba actuara su explosivo. 





Sí. Es innoble actitud arrodillarse

delante de otro ser, cuando el sujeto

es pasivo. Mas no si éste es activo. 





Porque hay una excepción en que es victoria,

gozo y satisfacción esta postura:

cuando el sexo la exige ansiosamente. 





Entonces es divino arrodillarse.



José María Fonollosa

"Ciudad del hombre: Nueva York"









 

martes, 21 de febrero de 2012

Libre





Libre en tus manos soy la otra,


esa que sólo tú ves


que me sabe puta presa de tí,


perra* en celo eternamente en tus instantes


corazón domado


mujer libre


de pasión fácil si me miras


si me tocas


si me tienes


suspendida de una caricia tuya


en el aliento de los besos


jinete sin rumbo


solo al galope de tus deseos.





Versos de perra negra


Pura Salcedo. Ed. SIAL, 2005





*gata en el original... 













viernes, 23 de diciembre de 2011

La fregona

 Estaba una fregona por enero

metida hasta los muslos en el río,

lavando paños con donaire y brío

y mil necios trayendo al retortero.



Un cierto conde alegre y placentero

la pregunta por gracia: -¿Tienes frío?

Respondió la fregona: -Señor mío,

siempre llevo conmigo yo un brasero.



El conde, que era astuto y supo dónde,

la dijo, haciendo rueda como un pavo,

que le encendiera un cirio que traía.



Y dijo entonces la fregona al conde,

alzándose las faldas hasta el cabo:

-Pues sople ese tizón Vueseñoría.
 
  Félix María Serafín Sánchez de Samaniego 


 

lunes, 25 de julio de 2011

El vértigo de un azote


 




Abrázame,
lazo con el que me atrapas.
Déjame asirme al vértigo de un azote
como aquel que nos despierta al mundo
y me enredo al tuyo,
la palma abierta de tu mano,
mi piel rendida sobre tus rodillas,
navegando al timón de tus deseos.





Versos de perra negra.

Pura Salceda. Editorial SIAL (2005)